REVISTA
Nro: 3 / 3 - 2010

Editorial

Amalgama dental: ¿La última batalla?

El mercurio, en sus tres formas de presentación, elemental o líquido, orgánico e inorgánico, es un elemento que puede ser liberado en el aire y en el agua a través de la meteorización de rocas que contienen minerales de mercurio o por medio de actividades humanas tales como los procesos industriales, la minería, la deforestación, la incineración de residuos y la quema de combustibles fósiles. También por el uso de amalgamas dentales, las aplicaciones eléctricas (por ejemplo, interruptores y lámparas fluorescentes), instrumentos de laboratorio y médicos (por ejemplo, termómetros clínicos y barómetros), baterías, tratamientos de semillas, antisépticos y cremas antibacterianas y para aclarar la piel. La elevada exposición al mercurio puede afectar el desarrollo neurológico del feto y se ha ligado a la baja fertilidad, a daños cerebrales y neurológicos y a enfermedades cardíacas en los adultos que tienen niveles altos de mercurio en la sangre.
En febrero de 2001, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)/Foro Ambiental Mundial a Nivel Ministerial discutió la necesidad de una evaluación mundial del mercurio. En febrero de 2003 en Nairobi, tomó nota de que existen pruebas suficientes para justificar medidas nacionales inmediatas para proteger la salud humana y el medio ambiente de las liberaciones de mercurio y sus compuestos.
En noviembre de 2007 en Bangkok, Tailandia, el GTCA abordó opciones para mejorar las medidas voluntarias, y los instrumentos jurídicos internacionales nuevos o existentes, sobre el mercurio.
Recientemente, del 7 al 11 de junio de 2010, se llevó a cabo la primera sesión del Comité Intergubernamental de Negociación, encargado de elaborar un instrumento jurídicamente vinculante a nivel mundial sobre el mercurio, en Estocolmo, Suecia. Los delegados analizaron la estructura de un instrumento jurídicamente vinculante y acordaron un calendario para continuar con la discusión de las disposiciones.
La profesión dental estuvo representada en esta reunión por miembros del DATT (Dental Amalgam Task Team), grupo asesor del Consejo de la Federación Dental Internacional, integrado por representantes de nueve países, incluyendo la Argentina.
Dado que el uso de la amalgama dental y su componente, el mercurio, ha generado muchas controversias a lo largo de su historia, es importante que la profesión sea escuchada en los foros internacionales relacionados con el medio ambiente.
La FDI emitió una declaración en el año 2007 en Dubai y otra en el año 2009 en Singapur reconociendo la importancia de cuidar la salud general y el medio ambiente sugiriendo medidas para el manejo del mercurio y la eliminación de sus residuos.
Dadas las diferentes situaciones socioeconómicas entre los distintos países, no resultará sencillo definir un instrumento vinculante respecto del manejo del mercurio, especialmente el de uso odontológico. No todos los países tienen el mismo potencial de programas de prevención, las mismas facilidades para incorporar tecnología para filtrar y separar los desechos en el consultorio ni la misma disponibilidad de materiales alternativos. Las fortalezas de la amalgama como material de obturación a largo plazo no han podido aún ser reemplazadas.
La relación costo-beneficio se inclina hacia la elección de la amalgama en países de bajos ingresos, a pesar de que la tendencia mundial muestra una disminución de su uso.
La OMS está estudiando, a través de la Asociación Mundial del Mercurio, un enfoque mundial de eliminación gradual/preventiva para las amalgamas dentales.
La pérdida de vapor de mercurio de las restauraciones dentales ha sido claramente comprobada. Sin embargo, no hay evidencia suficiente que confirme sus efectos nocivos en la salud general.
En la Argentina existe una resolución del Ministerio de Salud de la Nación, nº 139/09, publicada en el Boletín Oficial con fecha 23/02/09:
Art. 3º inciso a) Discutir la factibilidad de un plan nacional de restricción progresiva del uso del mercurio como insumo en equipos o en prácticas médicas y odontológicas, evaluando la disponibilidad de las alternativas posibles y los tiempos necesarios para lograr una disminución sustantiva de la carga de mercurio como fuente de contaminación desde el sector Salud.
Según la resolución, se prevé la convocatoria a profesionales técnicos y organismos intra y extrasectoriales para asesor y, finalmente, establecer a nivel nacional el cumplimiento de los objetivos que ella plantea.
La Academia Nacional de Odontología, entidad en la que están representadas las instituciones científicas más importantes del país del área de la Salud Oral, se encuentra trabajando en el tema y ya hizo pública en el mes de abril de este año una declaración final unificada con la posición de la FDI.
La contaminación ambiental y la salud del paciente y el profesional son temas serios. Los intereses de los factores de poder a nivel mundial tienen un discurso para la prensa y otro para sus accionistas. El efecto invernadero es un eje

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